La gestión de los lotes de Navidad para empresas resulta más compleja de lo que puede parecer en un principio, y conviene anticiparse y no procrastinar. Porque una cesta bien planteada es aquella que llega a tiempo, pero también aquella que incluye productos que realmente importan al destinatario, y aquella que está alineada con los valores que la empresa desea representar.
Por ello, planificar con antelación todo el proceso en torno a las cestas de Navidad da margen para comparar opciones, revisando qué ofrece cada proveedor, y eligiendo con calma.
Las cestas de Navidad solidarias son un buen ejemplo de cómo la elección de estos regalos de empresa puede ir mucho más allá: además de ser un detalle navideño perfecto para los empleados, apoya la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad intelectual.
Desde esta perspectiva, a continuación revisamos todo lo necesario para planificar bien la gestión de los lotes de Navidad para empresas, de modo que las organizaciones no pierdan la oportunidad de elegir lotes que suman a su marca, a sus trabajadores, y a la sociedad en general.
Octubre y principios de noviembre es la fecha ideal para empezar la gestión. De este modo, se abre un tiempo suficiente para buscar proveedores con calma, solicitar sus catálogos y presupuestos, comparar opciones…
Por su parte, es recomendable que el cierre del pedido no llegue más tarde de mediados de noviembre, de modo que se asegura la disponibilidad de todo lo que la empresa desee incorporar en sus cestas, incluidos los productos personalizados.
En este sentido, la elección de la fecha de entrega es un factor tan crítico para la satisfacción final de los obsequiados como la calidad de los productos. Esto cobra especial relevancia en los envíos domiciliarios debido a la gran complejidad logística que experimenta el transporte en España a partir del Black Friday (último viernes de noviembre). A partir de este hito comercial, las agencias de reparto suelen sufrir una fuerte saturación que dificulta evitar retrasos, independientemente de los esfuerzos realizados. Por este motivo, resulta una decisión estratégica y altamente recomendable adelantar también la fecha de distribución. De este modo, se cuenta con un margen de maniobra fundamental para absorber cualquier imprevisto en el transporte y garantizar la recepción de los lotes en fechas óptimas para todos.
A la hora de delimitar qué incluir en la cesta, es recomendable identificar quién recibirá el lote. Clientes premium, empleados, socios… Se trata de perfiles diferentes para quienes puede ser recomendable diseñar diferentes cestas.
En algunos casos, quizás se desee incluir productos gourmet; en otros casos, la variedad puede ser prioridad; en todos ellos, puede ser útil incluir opciones veganas, o sin alcohol. Gestionando con tiempo los lotes de Navidad para empresas, es posible atender a este tipo de detalles y ofrecer valor añadido.
Adaptar las cestas a los objetivos de branding de la empresa y generar mayor satisfacción (frente a la entrega de una cesta estandarizada) son dos de las ventajas claras de los lotes personalizados.
A la hora de gestionar este tipo de lotes, cada proveedor plantea el formato para la personalización de forma diferente. En el caso de las cestas personalizadas de Mi Cesta solidaria, se ofrece un servicio completo que incluye:
Concepto creativo para la cesta
Diseño del embalaje
Selección de productos
Gestión de logística y distribución.
Además, se ofrece una plataforma online para la elección de lotes de Navidad para empresas, desde la que los empleados pueden elegir la composición de su cesta dentro de una cuidada selección de opciones.
No todos los proveedores ofrecen el mismo nivel de servicio. Antes de decantarse por uno y otro, conviene valorar (y obtener pruebas, siempre que sea posible) aspectos como su capacidad logística (por ejemplo, si garantizan entregas en fechas concretas) o si pueden ofrecer referencias verificables y casos de éxito de empresas similares a la tuya.
Igualmente, las cifras en cuanto a volumen de trabajo pueden funcionar como referencia: por ejemplo, en el caso de las cestas personalizadas de Mi Cesta solidaria, 18 años de experiencia, más de 120.000 cestas vendidas al año, más de 2.000 opciones de productos y 450 clientes sirven como garantía de un trabajo bien hecho y volcado en la satisfacción del cliente
Las cestas solidarias permiten transformar un detalle navideño en una herramienta de inclusión laboral. Es el caso de fundaciones y centros especiales de empleo como Fundación Juan XXIII y la iniciativa Mi Cesta Solidaria, que ofrece cestas elaboradas por personas en situación de vulnerabilidad psicosocial y cuyos beneficios se reinvierten en acciones para la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad (incluyendo su Centro de Día, Centro Ocupacional y su Campus de Formación, entre otras iniciativas).
Elegir esta opción es poner un granito más de arena hacia la igualdad y la justicia social. Además, las cestas incluyen un certificado solidario que indica que el 100% de los beneficios se dedican a proyectos para la inclusión, con lo que la cesta se convierte en una poderosa herramienta de comunicación, demostrando el compromiso de la empresa.
¿Listo para iniciar la gestión de los lotes de Navidad para empresas de este año? Conoce más sobre las ventajas de Mi Cesta Solidaria y solicita un presupuesto sin compromiso.