Bien planteadas, las iniciativas de bienestar laboral se convierten en una verdadera pista de aterrizaje en la vuelta al trabajo tras las vacaciones. Porque este tipo de iniciativas pueden utilizarse como pautas útiles para ajustarse a la rutina tras las vacaciones y realizar una transición gradual que fomente la salud mental en el trabajo.
Cuidar del bienestar de los trabajadores implica actuaciones a muchos niveles: desde fomentar la alimentación saludable en la empresa hasta generar un buen ambiente y garantizar condiciones de trabajo que permitan la conciliación con la vida personal. Todo ello teniendo en cuenta que el cuidado del bienestar corporativo es una inversión con retornos probados: la salud mental es el factor más determinante para fomentar la productividad de un empleado, según datos de Intellect en 2025.
Más allá de consejos generales para el bienestar laboral, el caso del periodo tras las vacaciones, por sus características, implica necesidades específicas para cuidar de la salud mental en el trabajo. En este periodo concreto, el objetivo es fomentar una vuelta gradual que permita transformar las “pilas recargadas” tras las vacaciones en energía renovada para retomar el trabajo.
A continuación, abordamos consejos para el bienestar laboral desde dos puntos de vista: el autocuidado del trabajador y las claves para fomentarlo por parte de las empresas.
Conexiones humanas: para muchos, compartir momentos tras la vuelta de las vacaciones con compañeros cercanos es un buen primer paso para aterrizar de vuelta tras las vacaciones. Tomar un café o compartir un tentempié en un corner de empresa puede ser útil para acercarse al lado más humano del trabajo, pero también para ponerse al día sobre proyectos que han avanzado durante las vacaciones, sabiendo desde el principio qué priorizar.
Organización y prioridades: establece qué es lo más importante en los primeros días y trabaja sobre ello, posponiendo aquello que no sea esencial hasta la segunda semana.
Protege el descanso: aunque recuperar trabajo durante la tarde o la noche pueda parecer una buena opción, privarse de sueño o descanso suele terminar siendo contraproducente, porque reduce la productividad en los días siguientes y provoca mayor estrés. En la mayoría de ocasiones, la realidad es que es más efectivo delegar o pedir apoyo de otras maneras.
Celebra tus logros: busca pequeños gestos que puedan mejorar tu motivación o bienestar ya sea en tu puesto de trabajo o en tu día a día. En tu trabajo, esto puede ir desde redecorar tu puesto a utilizar materiales nuevos; en tus momentos de ocio, quizás se traduce en trasladas alguna experiencia positiva que hayas disfrutado durante tus vacaciones a tu día a día (por ejemplo, dar más paseos, estar más en la naturaleza, probar nuevas rutinas, buscar oportunidades para desconectar realmente…).
Validación emocional: si sientes estrés o nostalgia como parte de tu vuelta al trabajo, trata de validar esa emoción y permitirte un periodo de adaptación. Evita la autocrítica por ese sentimiento y acepta que puedas necesitar un ritmo más lento en un principio, pidiendo ayuda cuando la necesites.
Las empresas pueden tomar un papel proactivo en fomentar la salud mental en el trabajo en el periodo específico tras las vacaciones, incluyendo:
Evitar compromisos o tareas importantes en los primeros días tras las vacaciones, dando espacio para que los trabajadores vuelvan a coger el ritmo y se pongan al día sobre qué ha ocurrido durante su ausencia.
Fomentar las vueltas de vacaciones en mitad de la semana (miércoles, jueves…) para que la primera semana sea más corta, actuando a modo de “aterrizaje” más suave.
Ofrecer trabajar desde casa en los primeros días para quienes lo prefieran, permitiendo evitar el estrés añadido que supone desplazarse hasta el lugar de trabajo para muchas personas.
Fomentar una cultura corporativa que respete los horarios de trabajo, incluyendo no responder a emails fuera de horario y cuidar de los descansos para comer.
Planificar actividades que fomenten las dimensiones más humanas de la empresa y los vínculos entre los empleados, como las jornadas de voluntariado corporativo y teambuildings.
Proveer de formación a los managers para saber acercarse a los trabajadores con empatía y normalizar el diálogo sobre emociones…
Más allá de estos consejos para el bienestar laboral tras el periodo vacacional, lo ideal es que éstos se integren en un plan de bienestar corporativo más general, que reconozca la salud mental en el trabajo como un activo más a cuidar durante todo el año.
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