¿Cómo influye la salud mental en el acceso al trabajo?

| por Fundación Juan XXIII

Las personas con problemas de salud mental tienen, al igual que el resto de los ciudadanos, derecho al trabajo. Es más, pueden verse muy beneficiadas de la actividad laboral, ya que el trabajo en un entorno sano y seguro puede contribuir a su recuperación y a su inclusión en la sociedad.

 

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Así, según señala la OMS, el trabajo decente puede aportar muchos beneficios a las personas con enfermedades mentales:

 

  • Constituye un medio de vida.

  • Aporta un sentido de propósito y logro.

  • Es una oportunidad para crear nuevas relaciones con la comunidad.

  • Facilita el establecimiento de rutinas y la construcción de un entorno estructurado.  

 

A pesar de esto, solo el 17,7% de las personas con discapacidad reconocida por un diagnóstico de salud mental tienen un empleo en España. Dentro del ámbito de la discapacidad, se trata de uno de los grupos más afectados por el desempleo, con una tasa de empleo mucho menor que las personas con diferentes tipos de discapacidad (situada en el 26,7%).

 

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¿Qué factores de salud mental afectan al acceso al trabajo?


Las personas con trastorno mental grave y duradero (como esquizofrenia, trastorno bipolar o trastornos graves de personalidad) son aquellas que se encuentran con más dificultades en su desarrollo personal, social o laboral.

Por un lado, el sufrimiento psíquico puede afectar a áreas muy diversas (cognitivas, perceptivas, afectivas, relacionales, etc.), con evoluciones diversas.

Por otro lado, puede condicionar otros aspectos de la vida de las personas, como provocar carencias educativas. En ocasiones, los efectos derivados del propio tratamiento pueden interrumpir los períodos de formación y, por tanto, dificultar el empleo.

Por último, pero no menos importante, las personas con problemas de salud mental se enfrentan a muchos prejuicios y barreras sociales, un estigma social que afecta a los propios sujetos, además de a otros agentes sociales como familiares o compañeros de trabajo, y muy influenciado por los medios de comunicación, lo que dificulta la inclusión. 

Un estudio ha logrado poner una cifra concreta a ese impacto: las personas diagnosticadas con un trastorno mental trabajan, de media, 10,5 años menos que la población general.

En este contexto, la labor desempeñada por los Centros de Rehabilitación Laboral (CRL) adquiere una gran importancia. El objetivo principal del CRL es generar contextos facilitadores que ayuden a las personas con problemáticas sociolaborales, derivadas de la enfermedad mental grave y duradera, a aprender o recuperar aquellos hábitos que les permiten estar en mejores condiciones para acceder al mundo laboral, apoyar su inclusión y su mantenimiento en el mismo.

 

Salud mental y trabajo: la función de los CRL

 

Los Centros de Rehabilitación Laboral ayudan a las personas con problemas de salud mental que no pueden enfrentar los desafíos laborales por sí mismas. 

En un Centro de Rehabilitación Laboral se llevan a cabo diversas acciones para apoyar a las personas con problemas de salud mental en su proceso de reintegración laboral. Una de estas acciones consiste en la realización de talleres enfocados a la recuperación de hábitos y habilidades laborales. Estos talleres no tienen un carácter productivo, sino que se centran en el desarrollo y fortalecimiento de habilidades necesarias para el trabajo, como la puntualidad, el cuidado del material y la higiene en el entorno laboral. Además, se busca despertar intereses vocacionales y fomentar los hábitos de trabajo, como el cumplimiento del horario.

En estos talleres también se trabaja en el desarrollo de habilidades sociales, proporcionando un entorno de práctica para la interacción con compañeros de trabajo, la aceptación de la autoridad o la autonomía en el desarrollo de tareas. 

Además, el Centro de Rehabilitación Laboral ofrece orientación laboral personalizada, teniendo en cuenta las capacidades e intereses de cada persona. Se brinda apoyo en la formación laboral, facilitando la capacitación profesional cuando se identifica un interés vocacional específico.

Por otro lado, también se ofrece apoyo y seguimiento durante el proceso de búsqueda de empleo y se fomenta la colaboración con empresarios, asociaciones e instituciones para aumentar las oportunidades de inclusión laboral.

En la Comunidad de Madrid, los Centros de Rehabilitación Laboral forman parte de la red de recursos del Plan de Atención Social a Personas con Enfermedad Mental Grave y Duradera, dependientes de la Dirección General de Atención a Personas con Discapacidad. Además, forman parte del programa “Emplea tu Capacidad” de la Comunidad de Madrid,  estando cofinanciados por el Fondo Social Europeo, que ofrece atención social gratuita a las personas adultas de entre 18 y 65 años con discapacidades psicosociales y dificultades de integración derivadas de trastornos mentales graves.  

 

En FUNDACIÓN JUAN XXIII contamos con un Centro de Rehabilitación Laboral que forma parte de esta red de recursos y que ayuda a muchas personas, derivadas por los Servicios de Salud Mental de referencia, a conseguir y mantener un empleo de calidad que les permita ganar autonomía y seguir su propio plan de vida.

 

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