¿Sabes en qué consiste el patrocinio de salas?

¿Sabes en qué consiste el patrocinio de salas?

Patrocinar una sala es contribuir a que las instalaciones de FUNDACIÓN JUAN XXIII puedan seguir dando cabida a todas las actividades que se realizan para mejorar la vida de las personas con discapacidad, principalmente intelectual.

Llevamos más de 53 años ayudando a las personas con discapacidad y a sus familias mediante nuestros servicios de asistencia, formación e inclusión laboral. En este tiempo, muchas personas con discapacidad han logrado mejorar sus capacidades motoras o sociales, completar su formación o entrar al mercado laboral de la mano de nuestro Centro Especial de Empleo. Esto no habría sido posible sin todas las organizaciones y empresas que nos ayudan a seguir adelante con nuestra misión.

El patrocinio de salas es una de las fórmulas que permite a las empresas colaborar con la Fundación. Gracias a su aportación, la sala patrocinada lucirá el nombre de la empresa, vinculando su imagen corporativa a la ayuda que aporta al proyecto.

Con el patrocinio, se logra que las salas de formación, las salas de reunión, la sala de estimulación sensorial, la sala de informática, los talleres, el teatro, la sala de radio, la sala de eventos, el gimnasio o la cocina, entre otras instalaciones, puedan seguir en marcha, dando servicio a las personas con discapacidad y al personal de la Fundación que trabaja a su lado.

Ley General de Discapacidad y patrocinios

El patrocinio es una de las medidas alternativas que permiten cumplir con la Ley General de Discapacidad (LGD, de aquí en adelante), una normativa que deben acatar todas las empresas con más de 50 empleados.

La LGD establece como medida preferente que las empresas reserven una cuota de un 2% en sus plantillas para personas con discapacidad (con un certificado de discapacidad del 33% o superior), pero también establece otras formas de cumplir la normativa para aquellas empresas que, por razones económicas, técnicas, organizativas o de producción, no puedan reservar este cupo. Entre estas medidas alternativas, se encuentran los patrocinios.

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Una empresa que quiera cumplir con la LGD mediante esta figura debe presentar antes una Solicitud de Declaración de Excepcionalidad y de adopción de Medidas Alternativas ante los Servicios Públicos de Empleo (de la Comunidad Autónoma o ante el SEPE, si la empresa tiene centros en más de una comunidad y ninguno de ellos abarca más el 85% de su plantilla), debidamente justificada.

Una vez revisada la solicitud, la autoridad competente concederá un Certificado de Excepcionalidad que permitirá a la empresa cumplir con la ley mediante un patrocinio.

En este caso, la empresa deberá aportar una cantidad económica que equivalga al 1,5 del IPREM por cada persona con discapacidad que no haya sido contratada. Debe donarlo a una entidad sin ánimo de lucro que trabaje en formar o insertar personas con discapacidad en el mundo laboral, como la FUNDACIÓN JUAN XXIII.

Patrocinar un proyecto o una sala en la Fundación permite que las empresas puedan cumplir con la LGD, pero también tiene otras ventajas asociadas, como las siguientes.

Nueva llamada a la acción

Ventajas de patrocinar una sala en FUNDACIÓN JUAN XXIII

  • Ayudar a mejorar la vida de personas con discapacidad. Con el patrocinio de una sala en FUNDACIÓN JUAN XXIII estás permitiendo que se continúe con la labor de asistencia, formación e inclusión laboral. 

La Fundación cuenta con un Centro de Día, un Centro Ocupacional, un Centro de Formación (el único en España que imparte formación gratuita, adaptada, teórico-práctica y certificada) y un Centro Especial de Empleo que consiguen que las personas con discapacidad mejoren su calidad de vida, desarrollen sus capacidades y, en muchos casos, que se formen y consigan insertarse en el mercado laboral para poder desarrollar su vida con total autonomía.

  • Fomentar el sentimiento de pertenencia a la empresa. Que la empresa dé nombre a una de las salas de la Fundación fomenta el orgullo de pertenencia entre sus empleados. Cuando acudan a visitar las instalaciones que ayudan a financiar, sentirán que su compañía y ellos mismos son un eslabón importante de la cadena de personas que trabajan para lograr la inclusión.
  • Imagen de marca. Las personas que visitan las instalaciones también podrán conocer el compromiso solidario de la compañía patrocinadora.
  • Cumplir con las políticas de RSC. El patrocinio de salas en FUNDACIÓN JUAN XXIII es una manera de que las políticas de RSC de la empresa que hacen referencia al compromiso por la inclusión no queden en papel mojado.
  • Beneficios fiscales.  Los patrocinios permiten que las empresas disfruten de importantes beneficios fiscales. Son deducibles al 35% o incluso al 40% si se trata de donaciones periódicas realizadas durante al menos tres años a la misma entidad, por un importe igual o superior.

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