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La Organización Mundial de la Salud define la discapacidad como el resultado de la interacción entre las condiciones de salud de una persona y las barreras que impone su entorno. Para garantizar la igualdad de oportunidades y acatar normativas como la Ley General de Discapacidad, es indispensable que las empresas reconozcan la clasificación oficial dividida en cuatro grandes grupos: la discapacidad física, la discapacidad sensorial, la discapacidad intelectual y la discapacidad psíquica. Comprender las necesidades de cada perfil permite a las organizaciones adaptar sus espacios de trabajo, derribar estigmas históricos y construir equipos verdaderamente diversos.
En este artículo aprenderás
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Concepto integral de discapacidad: descubrir la definición actualizada de los organismos internacionales y entender por qué esta condición jamás debe confundirse con una enfermedad.
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Clasificación detallada de perfiles: conocer las diferencias prácticas y clínicas entre las alteraciones motoras, sensoriales, intelectuales y de salud mental para ofrecer los apoyos corporativos adecuados en cada situación.
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Grados de necesidad y autonomía: explorar los distintos niveles de requerimiento cognitivo y emocional para asignar tareas que potencien el desarrollo profesional y la independencia de cada individuo.
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Alianzas estratégicas para la inclusión: aprender cómo el respaldo a entidades sociales y Centros Especiales de Empleo facilita la inserción del talento en el mercado ordinario y asegura el éxito organizativo de tu empresa.
A pesar de las ideas preconcebidas, la discapacidad es muy diversa y heterogénea. Más de mil millones de personas tienen algún tipo de discapacidad, según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), lo que constituye un 15% de la población mundial.
Además, el número de personas con discapacidad va en aumento, debido (entre otras causas) al envejecimiento de la población. La OMS también recuerda que es probable que casi todas las personas experimenten alguna forma de discapacidad (temporal o permanente, reconocida o no) en algún momento de su vida.
Por este motivo, y para romper con los estigmas, conviene saber qué es la discapacidad y qué tipos de discapacidad existen.
Deficiencias
Afectaciones directas a una estructura o función corporal.
Limitaciones
Dificultades prácticas para ejecutar acciones o tareas diarias.
Restricciones
Barreras sociales que impiden la participación en situaciones vitales.
¿Qué es exactamente la discapacidad según la OMS?
Uno de los equívocos más comunes es asociar discapacidad a enfermedad. Aunque ciertas dolencias ligadas a la discapacidad conllevan enfermedades, o mala salud, no siempre es así: las personas con discapacidad no tienen por qué tener una enfermedad.
Esta idea errónea está lejos de contribuir a la normalización de la discapacidad. Es más, genera comportamientos de sobreprotección que infantilizan a las personas con discapacidad, lastran su desarrollo y sus posibilidades de vivir de la forma más autónoma posible.
Entonces, ¿cómo definimos la discapacidad? Según la OMS, la discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación.
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Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal.
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Las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas.
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Las restricciones de la participación son problemas para participar en situaciones vitales.
Por lo tanto, la discapacidad se define como un fenómeno complejo que dificulta la participación plena y efectiva de las personas en la sociedad en igualdad de condiciones a los demás. De este modo, se reconoce que el contexto social es fundamental para determinar la discapacidad de una persona.
Física o Motora
Reducción de la capacidad de movimiento (sobrevenida o de nacimiento) con diversos grados de afectación.
Sensorial
Pérdida parcial o total de la capacidad visual, auditiva o alteraciones graves en la comunicación.
Intelectual
Limitaciones en la adquisición de habilidades para la vida diaria (Leve, Moderada, Grave o Profunda).
Psíquica o Mental
Alteraciones emocionales, cognitivas o de comportamiento asociadas a enfermedades mentales.
¿Cuáles son los 4 tipos de discapacidad principales?
Según la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), aprobada en el año 2001 por los 191 países que integran la OMS, existen cuatro tipos de discapacidad:
1. Discapacidad física o motora
La discapacidad física es aquella que reduce la capacidad de movimiento de las personas. En muchas ocasiones, es sobrevenida (la persona no nace con ella). Dentro de este tipo de discapacidad, también existe mucha variabilidad, ya que puede deberse a la falta de una o varias extremidades, afecciones neurológicas, problemas en la musculatura y un largo etcétera.
Como en todos los tipos de discapacidad, la discapacidad física puede ser de diversos grados (según su levedad o gravedad).
2. Discapacidad sensorial
Es la que hace referencia a las personas que han perdido su capacidad visual o auditiva o a quienes presentan problemas para comunicarse o para utilizar el lenguaje.
3. Discapacidad intelectual
La discapacidad intelectual es aquella que provoca que las personas presenten una serie de limitaciones a la hora de adquirir las habilidades diarias que sirven para responder a distintas situaciones en la vida, para comprenderlas y para comunicarse con los demás.
A su vez, la discapacidad intelectual puede ser:
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Leve. Son personas capaces de formarse y tener actividad profesional, aunque su aprendizaje requiere de apoyos especiales.
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Moderada. Con terapia y los apoyos adecuados pueden llegar a tener cierto grado de autonomía.
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Grave. Casi siempre presentan daños a nivel neurológico, habilidades motoras reducidas y poca o nula comprensión lectora y numérica.
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Profunda. Suele aparecer acompañada de problemas neurológicos y motores. La capacidad comunicativa puede llegar a ser inexistente o muy limitada.
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La discapacidad intelectual es irreversible pero, con los apoyos correctos, las personas con discapacidad intelectual pueden progresar y lograr muchos objetivos, así como mejorar su calidad de vida.
4. Discapacidad psíquica o discapacidad mental
Se relaciona con el comportamiento del individuo o con alteraciones de tipo emocional o cognitivo. Está ligada a las enfermedades de tipo mental como, por ejemplo, bipolaridad, esquizofrenia, depresión, trastornos del pánico, síndrome de Asperger o trastornos del espectro autista (TEA).
Aunque, en ocasiones, una persona puede presentar discapacidad psíquica y también intelectual, no siempre están asociadas.
Atención Directa
Centro de Día y Ocupacional para mejorar habilidades sociales, autonomía personal y sociolaboral.
Formación para el Empleo
Programas gratuitos y especializados para potenciar la empleabilidad de las personas con discapacidad.
Empleo Protegido
Servicios empresariales desde nuestro CEE para cumplir la LGD, reinvirtiendo en la misión de la Fundación.
Nuestra labor de inclusión para cumplir la ley LISMI
En FUNDACIÓN JUAN XXIII trabajamos para fomentar la inclusión de personas con todo tipo de discapacidades, centrando nuestros esfuerzos en los servicios de apoyo para personas con discapacidad intelectual, por sus especiales necesidades y las mayores barreras que encuentran para su inclusión.
Para ello, trabajamos en tres áreas:
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La atención directa. En nuestro Centro de Día y nuestro Centro Ocupacional, ofrecemos atención directa a personas con grandes necesidades de apoyo o discapacidad moderada (respectivamente) para que mejoren sus habilidades sociales, su autonomía personal y su calidad de vida. Además, el Centro Ocupacional también permite mejorar sus habilidades sociolaborales para facilitar la incorporación al mercado laboral.
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La formación orientada al empleo. Ofrecemos formación especializada a personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental para mejorar su empleabilidad. Todos nuestros cursos son gratuitos para los alumnos, gracias a la colaboración de nuestras empresas patrocinadoras.
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La creación de empleo protegido. Contamos con un Centro Especial de Empleo que ofrece multitud de servicios a las empresas, permitiendo así que estas cumplan con la Ley General de Discapacidad. Además de crear empleo para personas con discapacidad (que conforman más del 70% de nuestra plantilla) los beneficios de este centro se revierten de forma directa en la misión de la Fundación.
Fuentes y referencias
Estándares internacionales de salud y marco jurídico oficial sobre la clasificación de la discapacidad
1Salud GlobalOrganización Mundial de la Salud (OMS) — Datos oficiales sobre Discapacidad
Documentación institucional de la OMS que avala estadísticamente que aproximadamente el 15% de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad, definiendo sus dimensiones (deficiencias, limitaciones y restricciones).
Consultar nota descriptiva (OMS)2Clasificación y BaremoBoletín Oficial del Estado (BOE) — Baremo de Valoración de Discapacidad
Real Decreto 1971/1999 (actualizado por normativas posteriores). Marco legal que adapta los criterios de la CIF de la OMS en España, estableciendo clínicamente la tipología física, sensorial, intelectual y psíquica, así como sus grados de severidad.
Ver baremo oficial (BOE)3Empleo ProtegidoBoletín Oficial del Estado (BOE) — Centros Especiales de Empleo
Real Decreto 2273/1985. Normativa matriz de los Centros Especiales de Empleo que dictamina, entre otros requisitos de constitución, la obligatoriedad legal de que su plantilla esté conformada por al menos un 70% de personas con discapacidad.
Consultar reglamento CEE (BOE)Nota editorial: La información expuesta se respalda en la Clasificación Internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en los textos jurídicos consolidados del Boletín Oficial del Estado (BOE).
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Más preguntas sobre la clasificación de los tipos de discapacidad frente a la ley LISMI
Existen cuatro tipos de discapacidad según la OMS:
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Discapacidad física o motora: afecta al movimiento o la movilidad.
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Discapacidad sensorial: incluye dificultades visuales, auditivas o del lenguaje.
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Discapacidad intelectual: limita el aprendizaje, la comunicación y la autonomía.
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Discapacidad psíquica: se relaciona con trastornos mentales o emocionales.
Cada una presenta distintos grados y necesita apoyos específicos para favorecer la inclusión.
Además de los cuatro tipos principales de discapacidad (física, sensorial, intelectual y psíquica), existen otras clasificaciones y factores a tener en cuenta:
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Pluridiscapacidad: cuando una persona presenta dos o más tipos de discapacidad al mismo tiempo, lo que puede requerir apoyos más especializados.
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Grados de discapacidad: cada tipo puede presentarse en distintos niveles de severidad (leve, moderado, grave o profundo), lo que influye en el grado de autonomía o apoyo necesario.
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Factores individuales y sociales: la discapacidad no depende únicamente de una condición médica, sino también del entorno. Las barreras sociales, culturales y físicas pueden limitar o facilitar la participación plena de la persona en la sociedad.
En FUNDACIÓN JUAN XXIII trabajamos para responder a estas realidades con apoyos personalizados, centrados en las capacidades de cada persona.
En España se reconocen como discapacidades aquellas que afectan de forma significativa la vida diaria de la persona y están clasificadas en cuatro tipos principales: discapacidad física o motora, sensorial (visual o auditiva), intelectual y psíquica. También se contempla la pluridiscapacidad, cuando concurren dos o más tipos a la vez. El reconocimiento oficial se otorga mediante un grado igual o superior al 33%, tras una valoración realizada por los servicios públicos competentes.
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